La gestión del agua es una de las funciones principales de la Comunidad de Regantes de Font de Sant Vicent. A través de una organización responsable del riego, el mantenimiento de las infraestructuras y la colaboración entre comuneros, trabajamos para garantizar un uso eficiente, equitativo y sostenible del agua.
Una correcta gestión permite reducir pérdidas, optimizar el consumo y contribuir a la protección del entorno, especialmente en periodos de baja disponibilidad hídrica o sequía.
Medidas de ahorro en periodos de baja disponibilidad
Buscamos implantar varias medidas de ahorro para hacer buen uso del agua, como pueden ser:
- Cooperación entre comuneros: Es fundamental para realizar una gestión eficiente, adecuada y sostenible del agua. Con el trabajo en conjunto, los comuneros podrían coordinarse para compartir información, apoyarse mutuamente y encontrar un punto en común para optimizar el uso del agua disponible.
- Hacer un buen uso de las tandas de riego: El buen uso de las tandas de riego es algo esencial para no desperdiciar agua y garantizar su disponibilidad para para los comuneros. Por ello se establecen los turnos de riego organizados con horarios asignados, tiempo ajustado al riego y a las necesidades de los cultivos.
- Alta gestión del agua en temporadas de sequía: Durante las temporadas de sequía, la gestión del agua necesita una importancia mayora otras temporadas, es por ello que es necesario cumplir medidas específicas para que haya un uso responsable del agua. Realizaremos un control más estricto del consumo del agua, priorizando las necesidades básicas de los cultivos.

Ajustes temporales por mantenimiento o incidencias

Se realiza una gestión del agua por periodos de dos horas cada día; el número de días a la semana depende de las condiciones climatológicas de cada momento y varían dese las cuatro horas a la semana (dos días) en los meses de invierno, hasta las catorce horas (siete días) a la semana en los meses de Julio y Agosto.
Se realiza una gestión del agua por periodos de dos horas cada día; el número de días a la semana depende de las condiciones climatológicas de cada momento y varían dese las cuatro horas a la semana (dos días) en los meses de invierno, hasta las catorce horas (siete días) a la semana en los meses de Julio y Agosto.
Se realiza una gestión del agua por periodos de dos horas cada día; el número de días a la semana depende de las condiciones climatológicas de cada momento y varían dese las cuatro horas a la semana (dos días) en los meses de invierno, hasta las catorce horas (siete días) a la semana en los meses de Julio y Agosto.
Se realiza una gestión del agua por periodos de dos horas cada día; el número de días a la semana depende de las condiciones climatológicas de cada momento y varían dese las cuatro horas a la semana (dos días) en los meses de invierno, hasta las catorce horas (siete días) a la semana en los meses de Julio y Agosto.
Se realiza una gestión del agua por periodos de dos horas cada día; el número de días a la semana depende de las condiciones climatológicas de cada momento y varían dese las cuatro horas a la semana (dos días) en los meses de invierno, hasta las catorce horas (siete días) a la semana en los meses de Julio y Agosto.

Con el fin de garantizar el correcto funcionamiento del sistema de riego y asegurar un uso eficiente del agua, en determinadas ocasiones puede ser necesario realizar ajustes temporales en el servicio. Estos ajustes pueden deberse a trabajos de mantenimiento programados, reparaciones puntuales o a la aparición de incidencias técnicas imprevistas en las infraestructuras de riego.
En estos casos, la Comunidad de Regantes podrá modificar los turnos de riego establecidos o interrumpir temporalmente el suministro de agua en las zonas afectadas. Estas medidas se adoptan de forma puntual y con carácter temporal, priorizando siempre la seguridad de las instalaciones y el buen estado de la red.
Las actuaciones de mantenimiento permiten prevenir averías mayores, reducir pérdidas de agua y mejorar la eficiencia general del sistema de riego. Asimismo, una correcta intervención ante incidencias contribuye a minimizar futuras interrupciones y a garantizar un reparto más equitativo del recurso entre todos los comuneros.
Siempre que sea posible, la Comunidad informará previamente a los usuarios sobre estos ajustes, indicando la duración estimada y las zonas afectadas, con el objetivo de facilitar la planificación de los riegos y reducir las molestias ocasionadas.